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Posts from the ‘Filosofando’ Category

Soñando Despierto

Hace mucho tiempo que no tenía esta experiencia. Parece ser que necesito estar sentado en un salón de clases para desconectarme del mundo y empezar a soñar con el hubiera.

Un “hubiera” visto no de manera nostálgica sino como un camino alterno. Soñar hace preguntarme si nuestros sueños son más reales que la vida que vivimos. Es fácil decir que los sueños son extraños y ajenos. No obstante, lo único que los hace extraños es el hecho de que no los hemos vivido todavía.

Los sueños sobre el futuro han desaparecido. Creo que mi vida se encuentra centrada en el presente. Un presente que no sé si he asimilado ya que el otro día desperté y me tomó unos segundos el darme cuenta dónde estaba. (Curiosamente, a pesar de tener está incógnita, mi mente no tenía un lugar de referencia al que pudiera llamar “casa”)

Mis memorias son tan vagas como mis sueños y mis aspiraciones son tan tangibles como la vida que estoy viviendo. En un mundo como este… ¿Cómo distinguir lo real de lo imaginario?

….

Veo que el número de lectores que no provienen de pórtales de búsqueda ha aumentado en los últimos meses. No obstante, el número de comentarios disminuye. ¿A qué se debe la correlación inversa?

Debería…

Estoy estudiando para uno de mis exámenes. Leo la guía de estudio y me desmoraliza ver que todas las viñetas comienzan con la misma frase…

  • You should be able to read and interpret the…
  • You should be able to find the…
  • You should be able to calculate the
  • You should understand the equation of..
  • You should understand the principle of…
  • You should be able to price a…
  • You should be able to determine whether…

“Should” es una palabra que definitivamente no me agrada. La palabra “should” requiere asumir que hay una respuesta o un camino correcto.

¿Por qué asumir que este es el caso?

La palabra should me gusta solamente en el siguiente poema…

“Listen to the mustn’ts, child,

Listen to the don’ts,

Listen to the impossibles, the won’ts

Listen to the never haves

Then listen close to me-

Anything can happen, child

ANYTHING, can be.”

Shel Silverstein

No tomar riesgos aumenta el riesgo

Esta frase la escuché no en una clase de liderazgo sino en una clase de finanzas. Mientras el maestro explicaba la frontera eficiente de inversiones y el modelo de valuación de activos de capital (CAPM), el punto que más se me quedó grabado fue…

“Aunque suene paradójico, tener un portafolio de inversión 100% invertido en bonos del tesoro (que teóricamente tienen el menor riesgo), es más riesgoso que tener un portafolio de acciones y bonos.  Esto es explicado por la covarianza”

Aunque este concepto ya me era familiar dado las clases de estadística y economía, no sé por qué me puse a pensar en la premisa de que no tomar riesgos es tomar riesgos.

Intenté encontrarle aplicaciones a esta idea y aunque no se me ocurrió nada brillante, creo que es interesante poner esta teoría en perspectiva…

¿Cuál sería nuestro costo/beneficio de tomar riesgos y hacer cosas nuevas al menos 1 vez cada 3 semanas? ¿El costo de viajar y conocer nuevas personas? ¿El riesgo de salir de nuestra ciudad y vivir nuevas experiencias?

Para las empresas ya establecidas, ¿Cuál es el costo/beneficio de tomar riesgos? Una empresa de bienes de consumo… ¿Podría tomar riesgos sistemáticos al lanzar pilotos de productos? ¿Cuánto ganaría?

No sé la respuesta. No obstante creo que es interesante pensar en esta idea.

10 años de vida

Un día en el que me quedé trabajando más de lo debido me puse a pensar en cómo viviría si supiera que tan sólo me quedan 10 años de vida.

Es fácil decir lo que haríamos si nos quedara tan sólo 1 día. Supongo que la mayoría de nosotros pasaríamos nuestros últimos minutos con amigos y seres queridos a la vez que viviríamos placeres antes de despedirnos. Vivir al máximo es sencillo si se sabe que solamente podremos hacerlo por un día.

No obstante, vivir 10 años requiere de una fuente de ingreso. Diez años es suficiente para hacer una familia, viajar alrededor del mundo y estudiar una maestría.

Hombres excepcionales cambian el rumbo de la historia en menos tiempo. Henry Ford, Bill Gates y Thomas Edison son ejemplos de lo que un humano puede lograr si se tienen metas y sueños.

Cuatro años le tomó a Miguel Ángel el pintar la Capilla Sixtina y dos fueron suficientes para que Dostoevsky escribiera Crimen y Castigo. Como raza humana nos bastó 10 años para descifrar el genoma humano y 8 para mandar un hombre a la luna.

Si fuese verdad aquella máxima que afirma que se requieren 10,000 horas para convertirse en un experto, 10 años es suficiente para para serlo en al menos 3 disciplinas.

El reto de responder la pregunta de los 10 años no es la falta de opciones o de tiempo. El verdadero reto consiste en escoger la opción que nos haga sonreír la mayor parte de esos 3,650 días. Por eso pregunto:

Si supiéramos que moriremos en 10 años… ¿Qué cambiaríamos de nuestra vida?

¿Trabajaríamos en la misma empresa o renunciaríamos y viviríamos nuestra pasión aunque tuviéramos menor sueldo?

¿Estudiaríamos para conseguir un trabajo o para vivir nuevas emociones cada día?

¿Aprenderíamos chino para ponerlo en nuestro currículo o italiano para disfrutar de unas vacaciones en Sicilia?

Teniendo tan sólo 10 años de vida…

¿Nos acordaríamos de nuestros sueños de la infancia o viviríamos con la madurez de un adulto?  ¿Compraríamos ropa y muebles o viajaríamos al medio oriente? ¿Gastaríamos dinero en televisión de paga o invitaríamos a cenar a nuestros amigos?

Cierro los ojos y me pregunto si me mudaría a otra ciudad. Si viviría en una playa dónde aprendería a surfear o si viviría en un lugar frío dónde viviría al máximo las estaciones del año. Quizás no tendría un trabajo “prestigioso” pero viviría en el lugar que yo he deseado.

Aunque no quiero sonar como poema motivacional, estoy seguro de que leería más libros, viajaría a lugares exóticos y daría más abrazos a la vez que evitaría leer tantos periódicos. Es paradójico el pensar que entre menos tiempo tuviera de vida, mayor sería la calidad de la misma.

La pregunta que me hago no es hipotética. Según mis cálculos servilleteros, de cada 100 personas que lean este texto, 7 morirán en este periodo de tiempo.

¿Y el resto? ¿Qué pasará con los 93 que sobrevivan estos 10 años que habrán pasado?

¿Se arrepentirán de haber vivido intensamente durante estos años?

¿O acaso se dirán?

“Me hubiese gustado pasar más tiempo en la oficina”.

La Estación – Robert Hastings

Es difícil escribir en estos días. Por un lado me encuentro viviendo una cantidad impresionante de experiencias que me hace querer escribir a cada instante y por otro lado el vivir dichas experiencias me impide estar frente a la computadora y narrar lo que sucede.

El día de ayer fue el último día de clases de una de mis materias. Parece ser que el concepto de semestre significa algo distinto en Tuck ya que es posible terminar una clase en tan solo 4 semanas.

Durante esta clase el maestro compartió con nosotros un pensamiento de Robert Hasting titulado “La estación”. Aunque este pensamiento contiene prácticamente el mismo mensaje que la antigua frase “Carpe Diem”, me gusta el recordar la importancia de vivir el camino sin pensar tanto en el destino.

A continuación les pongo un fragmento del pensamiento de Hastings.

“Sooner or later we must realize there is no station, no one place to arrive at once and for all. The true joy of life is the trip. The Station is only a dream. It constantly outdistances us. ‘Relish the moment,’ is a good motto. It isn’t the burdens of today that drive men mad. It is the regrets over yesterday and the fear of tomorrow. Regret and fear are twin thieves who rob us of today. So, stop pacing the aisles and counting the miles. Instead, climb more mountains, eat more ice cream, go barefoot more often, swim more rivers, watch more sunsets, laugh more, cry less. Life must be lived as we go along. The Station will come soon enough.”

- Robert Hastings

¿Qué planeas hacer con tu preciosa, salvaje y única vida?

No sé la traducción exacta de esta pregunta que Mary Oliver escribió en su poema “The Summer Day”. La pregunta original dice…

Tell me, what is it you plan to do with your one wild and precious life?

Leí esta pregunta hace varios años y no fue sino hasta hace unos días que asimilé su grandeza. Irónicamente y por más paradójico que suene, esta pregunta es tan importante como para tomarse en cuenta.

Como todo ser humano tengo aspiraciones y metas. Creo entender lo que me brinda felicidad y lo que me causa dolor y tristeza. Aunque tengo una vaga noción sobre el camino que debo seguir para maximizar la satisfacción en mi vida, dudo descubrir qué hacer con mi preciosa, salvaje y única vida.

Hace algunos años hubiera dicho que la solución consiste en vivir bajo la máxima de Emerson…

“To laugh often and much; To win the respect of intelligent people and the affection of children; To earn the appreciation of honest critics and endure the betrayal of false friends; To appreciate beauty, to find the best in others; To leave the world a bit better, whether by a healthy child, a garden patch, or a redeemed social condition; To know even one life has breathed easier because you have lived. This is to have succeeded.”

No obstante, tal y como lo escribió Kundera en su libro…

“[t]here is no means of testing which decision is better, because there is no basis for comparison.  We live everything as it comes, without warning, like an actor going on cold”.

Si me despierto feliz todas las mañanas… ¿Estoy aprovechando mi hermosa vida? Si la respuesta fuese afirmativa. ¿Qué podemos decir de individuos como Van Gogh quiénes sufrieron prácticamente todos los días y a pesar de esto hicieron una obra de arte de sus vidas? ¿Trascender es acaso un requisito para responder correctamente la pregunta de la vida?

Estas son las ideas que le llegan a mi mente a las altas horas de la madrugada. Estas son las preguntas que nos hacemos como humanos y las preguntas que afortunadamente nunca responderemos.

Por cierto, anexo les incluyo el poema de Mary Oliver por si les interesa.

The Summer Day
Mary Oliver

Who made the world?
Who made the swan, and the black bear?
Who made the grasshopper?
This grasshopper, I mean-
the one who has flung herself out of the grass,
the one who is eating sugar out of my hand,
who is moving her jaws back and forth instead of up and down-
who is gazing around with her enormous and complicated eyes.
Now she lifts her pale forearms and thoroughly washes her face.
Now she snaps her wings open, and floats away.
I don’t know exactly what a prayer is.
I do know how to pay attention, how to fall down
into the grass, how to kneel in the grass,
how to be idle and blessed, how to stroll through the fields,
which is what I have been doing all day.
Tell me, what else should I have done?
Doesn’t everything die at last, and too soon?
Tell me, what is it you plan to do
With your one wild and precious life?

El futuro de México

¿Cómo será México en 100 años? Hace una semana leí un artículo del Universal dónde le preguntaban a 100 mexicanos su opinión sobre el futuro de nuestra patria.

Empresarios, celebridades, intelectuales, amas de casa. Los perfiles de las personas entrevistadas eran muy diversos. Dentro de esta lista, los comentarios que más me llamaron la atención fueron los de los dos únicos niños que fueron entrevistados.

Aquí les pongo las perspectivas de los mismos…

ANDREA, niña

Me lo imagino (refiriéndose a México) casi igual que ahorita, pero creo que va a estar más contaminado, va a ser más peligroso y vamos a ser más pobres; sería chido que los coches volaran. Me gusta ser mexicana, pero algún día quisiera vivir en Estados Unidos porque ahí está Jeff Hardy.

RAÚL, niño

Creo que ya no va a existir el mundo por tanta contaminación, violencia y robo. México es bonito, pero me gustaría ir a España por su cultura y porque me gusta el futbol de allá.

Cuando yo era niño creía que México era el mejor país de este planeta. Éramos un país desarrollado que hacía tratados de libre comercio con Estados Unidos. Creía que teníamos un equipo de fútbol capaz de ser campeón del mundo y la contaminación era un problema que se resolvía reciclando.

No me pasaba por la mente el vivir en otro lado. Estaba orgulloso de ser mexicano y creía que en 10 ó 20 años, la situación iba a estar mucho mejor que como lo estaba en aquel entonces.

Parece ser que las cosas han cambiado. Nuestros niños no creen que el futuro nos traerá un país mejor que el que tenemos. Me da tristeza ver que los sueños de estos niños están siendo influenciados de una forma tan perversa. No sé si la culpa la tienen los padres o la sociedad que hemos creado. Lo que sé es que es lamentable el ver que estas son las ideas que estamos cultivando en los futuros ciudadanos de México.

La felicidad cuesta 75,000 dólares al año

El día de ayer el WSJ publicó un artículo muy interesante que contiene los resultados de un estudio que analiza la relación entre el dinero y la felicidad.

Según este estudio, las personas que creen que el dinero no brinda felicidad están equivocadas….

Ser feliz cuesta 75,000 dólares al año. (81 mil pesos al mes en México)

Aunque los cínicos tienen algo de razón, también ellos están equivocados. Una vez que un individuo sobrepasa los 75 mil dólares, su felicidad no aumenta. En otras palabras, una persona que gana 200,000 dólares al año podrá tener una mejor calidad de vida y experimentar mayor satisfacción que una persona que gana 75,000 dólares. No obstante, la felicidad de ambos individuos es prácticamente la misma.

Aunque la metodología de todo estudio puede ser debatida, me pregunto qué implicaciones tendría el saber que la felicidad tiene un precio.

Si la felicidad realmente costara 75,000 dólares….

¿Tendrían acaso los gobiernos la obligación moral de brindar a sus ciudadanos este nivel de ingreso? ¿Por qué no establecer un salario mínimo que ofrezca la felicidad a sus ciudadanos?

Antes de continuar divagando en esta utopía creo que es conveniente el preguntarnos si la felicidad es un derecho o un privilegio. Si nuestros gobiernos no establecen la educación terciaria como un derecho, ¿por qué tendrían que brindar felicidad a sus ciudadanos?

Asimismo, ¿no sería egoísmo el querer la felicidad cuándo existen personas que viven con 1 o 2 dólares al día? La felicidad de 1 persona podría mantener 35,000 vidas.

Si les interesa ver el artículo del Wall Street Journal, pueden hacer click aquí.

p.s. los 75,000 dólares se refieren a la cantidad que es requerida en Estados Unidos. Los 81 mil pesos que escribí en este post son una simple conversión usando tipo de cambio y no toman en cuenta el costo de vida.

Pasado, Presente y Futuro

¿Qué tanta importancia le damos al presente, al pasado y al futuro?

El día de hoy un conferencista nos pidió que dibujáramos tres círculos cuyo tamaño representara la importancia de cada etapa. Tras pensar esta pregunta por unos momentos, decidí hacer un dibujo similar al que se encuentra en esta entrada.

A los pocos segundos de haber terminado mi dibujo el conferencista proyectó en la pantalla las respuestas que por lo general brindan las personas de distintos países y quedé asombrado al darme cuenta de que mi dibujo encajaba perfectamente con lo que se espera de un mexicano.

Mientras los individuos de algunos países dibujan los círculos del mismo tamaño, los de otros países (como Estados Unidos) hacen círculos que se van agrandando.

Por mi parte yo decidí darle mayor importancia al presente ya que eso es lo único que tenemos asegurado. El día de mañana es incierto ya que no sabemos si lo viviremos. Asimismo si hay que comparar entre el futuro y el pasado, es mejor ver a futuro que quedarnos en el pasado.

Al momento de hacer mi dibujo, creía que la lógica que usé en el mismo era sólida. No obstante, tras escuchar las respuestas que daban los individuos de otros países y particularmente la de un compañero sentado a mi lado (que tenía una gráfica totalmente opuesta a la mía), puedo ver que hay muchas formas de ver la vida.

No me cabe duda de que este ejercicio es uno de los mejores que he visto que demuestran que cada cultura tiene una perspectiva.

Redes sociales… ¿Cuántos amigos son suficientes?

Mi cuenta de Facebook dice que tengo 374 amistades. Hace 7 años hubiese pensado que este número era absurdo. Mientras la cultura popular afirma que los amigos se cuentan con los dedos de la mano, en facebook se requiere una hoja de cálculo.

Facebook cambió el significado de la palabra “amigo”. Cada que veo la cuenta de mis amistades me sorprendo ya que es común ver que ellos tienen más de 900 amigos. Antes de Facebook  hubiera dudado si me decían que tenía 100 conocidos. El día de hoy me dicen que tengo 100 amigos en común con otro individuo.

Dudo que el cerebro humano esté preparado para mantener relaciones con tantas personas. Sin importar el número de amistades que una persona tenga en Facebook, he leído que la mayoría de nuestras interacciones siempre son monopolizadas por una pequeña fracción de esta lista. Una persona podrá tener 1000 amigos. No obstante, solamente 10 o 20 son los que controlan la mayoría del contenido y la vida digital de este individuo.

Es fácil afirmar que Facebook es útil para mantener contacto con conocidos que no frecuentamos y que de otra manera se hubieran olvidado. Actualmente me pregunto si usar Facebook de esta manera es acaso desaprovechar el potencial de esta herramienta.

¿Por qué no usar Facebook para restablecer amistades en lugar de seguirlas? ¿Por qué no usar Facebook para generar nuevos amigos que vamos a encontrar en un futuro en la vida diaria?

Desgraciadamente es difícil usar Facebook de otra forma debido a que es fácil olvidar que cada palabra es leída no solamente por nuestro círculo más selecto sino por compañeros del trabajo, amistades de la infancia, familiares e incluso amigos del extranjero.

Si bien es cierto que conozco en persona a mis 374 amigos y también que creo llevarme bien con cada uno de ellos, estoy consciente de que muchas de mis amistades las he conocido en distintas etapas de mi vida y en distintos contextos que quizás no son compatibles entre ellos. Para dar un ejemplo, siempre me sentía mal por escribir en inglés en Facebook, hasta que hace algunas semanas una amiga de Estados Unidos me reclamó por escribir tan seguido en español. Usar las redes sociales para mantener amistades en masa es muy difícil dada la complejidad de las relaciones humanas.

Es muy difícil, por no decir imposible, manejar nuestra vida digital de la misma manera que nuestra vida personal.

Tengo entendido que el Media Lab de MIT se encuentra desarrollando proyectos enfocados al manejo de información en redes sociales. Por más fe que tenga en las mentes de MIT, creo que va a ser difícil  encontrar una solución que se adapte a la situación de cada persona. Creo que es más fácil el ser totalmente abierto o totalmente cerrado que el encontrar una solución intermedia.

Mejor aún, ¿Por qué no cerrar facebook, dejar de escribir en mi blog y hablar de este tema con mi vecino?

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