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Posts from the ‘Diario’ Category

Amazon

A partir del próximo lunes estaré trabajando en Seattle ya que tuve la fortuna hace un par de meses de obtener una oferta de Amazon para trabajar con ellos durante 3 meses en el verano.

Aunque no voy a escribir sobre mi proyecto en este espacio, diré que estaré en un equipo en el área de tecnología y que estoy muy emocionado debido a que Amazon se encuentra (en mi humilde opinión) viviendo una etapa muy interesante.

Soledad y Dirección

Sé que estos dos conceptos no deberían de estar relacionados. Desgraciadamente en mi vida casi siempre lo han estado. “Dirección ergo soledad” parece ser la fórmula que ha regido mi vida.

Siempre creí conocer el significado de estas palabras. La experiencia me demostró que era necesario vivirlas para saber lo que realmente implican. Soledad no es estar solo sino saber que nadie piensa en ti en este momento. Estar perdido no es el no saber dónde nos encontramos sino no saber a dónde dirigirnos.

Por alguna extraña razón, cada que visito Nueva York vivo la soledad y el sentimiento de estar perdido al mismo tiempo. Me pregunto si la palabra ciudad define lo que esta urbe representa. No es una jungla pero tampoco una urbe. Juntar personas tan distintas crea experimentos sociales en cada esquina.

Tengo 5 días para elegir mi trabajo de verano. Dos empresas en el sector salud y una de tecnología. Las tres son muy buenas opciones y son precisamente lo que buscaba. Escribir esto último me hace preguntarme si acaso estaré viviendo la maldición China de obtener lo que quería.

Escribir en mi diario en un bar Belga me hace pensar que quizás debería regresar a mi cuarto. Veo a otra persona sola y me reconforta el saber que no soy tan raro. Veo que no hay mesas disponibles y me siento culpable de minimizar las utilidades del dueño del lugar en el que me encuentro.

Diario o blog. Mañana la mente me dirá en dónde publicar esta entrada.

Gracias

Esta palabra puede cambiar vidas. No solamente la de las personas que la reciben sino también la de las personas que la dicen.

A pesar de decir “gracias” todos los días, pocas veces me he detenido a escribir una carta para agradecer seriamente las bendiciones que recibo de terceros.

Recordar la satisfacción que me ha traído el escribir cartas de este estilo me hizo comprar sobres y estampillas para el correo. Espero tener la fortuna de terminarme los sobres no en meses sino en cuestión de semanas.

Soñando Despierto

Hace mucho tiempo que no tenía esta experiencia. Parece ser que necesito estar sentado en un salón de clases para desconectarme del mundo y empezar a soñar con el hubiera.

Un “hubiera” visto no de manera nostálgica sino como un camino alterno. Soñar hace preguntarme si nuestros sueños son más reales que la vida que vivimos. Es fácil decir que los sueños son extraños y ajenos. No obstante, lo único que los hace extraños es el hecho de que no los hemos vivido todavía.

Los sueños sobre el futuro han desaparecido. Creo que mi vida se encuentra centrada en el presente. Un presente que no sé si he asimilado ya que el otro día desperté y me tomó unos segundos el darme cuenta dónde estaba. (Curiosamente, a pesar de tener está incógnita, mi mente no tenía un lugar de referencia al que pudiera llamar “casa”)

Mis memorias son tan vagas como mis sueños y mis aspiraciones son tan tangibles como la vida que estoy viviendo. En un mundo como este… ¿Cómo distinguir lo real de lo imaginario?

….

Veo que el número de lectores que no provienen de pórtales de búsqueda ha aumentado en los últimos meses. No obstante, el número de comentarios disminuye. ¿A qué se debe la correlación inversa?

Viviendo con el miedo de no vivir

El día de hoy es un día de nostalgia y reflexión. Parece ser que estoy viviendo el “miedo de perder sensaciones” que narra Philip Delves en su libro “Ahead of the Curve”.

Hace dos meses, creí estar preparado para mis dos años en Dartmouth. Tenía mis prioridades definidas y me considero una persona a la cual le resulta fácil actuar una vez que tengo mis metas y valores establecidos. No obstante, el día de hoy, al mirar hacía el pasado, no puedo evitar sentir que me estoy perdiendo de algo.

Esta sensación me hizo recordar el libro de “Ahead of the Curve” que leí hace un año. Tras una búsqueda rápida en Google, me fue posible encontrar dos párrafos que narran lo que creo que estoy viviendo…

“And then there was FOMO, fear of missing out. The trick to HBS (Harvard Business School), the administration kept telling us, was not succumbing to FOMO. You had to choose exactly what you wanted to do and do it without fretting about what else was going on. I quelled my own FOMO by going to the library each day and reading the newspapers, trying to get my head as far away from the bubble as possible. But FOMO was a persistent stalker on campus, sowing poison in every mind”.

“HBS,” he said, hoisting a ball of noodles to his mouth, “is a factory for unhappy people. We have so many choices, and yet so few people seem happy about that. It just makes them anxious. And more anxious. And then they make terrible decisions about their lives. But,” he added, “these are mostly very good people. People from good families with good values. I can’t figure out what happens. I think they just get desperate.”

Es ridícula la forma en la cual opera la mente humana. Tener opciones debe ser una bendición en lugar de una maldición. Tener la sensación de que se está perdiendo algo significa que se está viviendo al máximo. Pensar todo esto me hace llegar a la extraña conclusión de que no vine a la escuela a aprender negocios sino que estoy tomando un curso aplicado sobre cómo ser feliz en esta vida.

Esta entrada fue publicada originalmente en surrealistaracional.com en el siguiente enlace.

Ideas

Al menos una vez cada tres meses pierdo un día de mi vida buscando una “gran idea”. Por lo general esto ocurre en un día entre semana en el cual termino desvelándome y durmiendo 1 o 2 horas.

Horas de mi vida se pierden buscando una actividad que me haga feliz y genere suficiente valor a la sociedad como para mantenerme en un futuro.

Conforme más pasa el tiempo menos creo que existe esta idea. Me pongo a pensar en aquella frase de Edison que menciona que el éxito es 1% inspiración y 99% transpiración. De nada sirve tener una idea si no se pone esfuerzo en perseguirla.

Se puede tener una mala idea pero aun así ser exitoso si se es bueno ejecutándola.  Sin importar la industria o el tema de nuestra idea, el mundo es suficientemente grande como para encontrar un mercado para la misma.

El reto consiste no en encontrar la idea sino en dedicarle las 10,000 horas necesarias para ejecutarla. El reto consiste en sudar y dejar de perder tiempo buscando algo que quizás nunca llega.

La importancia de perder

Aunque debería dormir ya que estoy algo cansado y he dormido poco en estos días, creo que vale la pena escribir las ideas que me pasan por la cabeza ya que de otra manera dudo hacerlo en otro día.

Esta semana son las elecciones para la mesa directiva en la escuela. Ver a los candidatos y sus campañas me hizo recordar aquellos días de la universidad en los cuales la política estudiantil ocupaba la mayoría de mi tiempo.

Escuchar los discursos de los candidatos me hizo recordar no las victorias sino la derrota. Aquel día en el que un grupo de amigos y yo perdimos unas elecciones por unos cuantos votos.

Parece ser que es verdad aquella frase que afirma que se aprende más de la derrota que de las victorias.

Iba a escribir que hace seis años no hubiera creído que perder era una buena opción. Ver mi diario me hace darme cuenta de que este no es el caso.

3 de mayo del 2004

He tenido mucho stress, nunca he tenido esta sensación.  A las 5:20 de la tarde estaba mareado, sentí que me desmayaba por la falta de sueño y comida.

…A las 2 de la mañana va a empezar el conteo de votos, ahí vamos a estar Carlos y Yo, o al menos eso espero. Estoy bien nervioso, no sé qué ver, o que hacer para cada uno de los casos posibles. Esperemos que suceda lo mejor. Aunque mientras no veamos las cosas a largo plazo no sabremos qué es lo mejor.

4 de mayo del 2004

308 economistas votaron
148 nos apoyaron
159 los apoyaron a ellos
10% de impugnación a nosotros
12% de impugnación a ellos
Salto neto 133 votos nosotros contra 139 votos de ellos

¿Qué más puedo decir? Que cuando recibí la noticia de que habíamos perdido me quedé helado. Me sentí triste y confundido. Eran las 6 de la mañana, estaba desvelado. Lo único que hicimos fue bajar las escaleras en silencio Tulio, Carlos y Yo.

…Al bajar todo mundo se nos quedó viendo. Recuerdo la cara de asombro de muchas personas. La verdad que estoy muy agradecido de todos mis amigos que estuvieron presentes.

…César Iván, Angie, Katy, Davina, Pau, Lucy, Celina, Edgar, Paulina, Adriana, Humberto, Tulio, Mauricio, Emilio etc. Es asombroso ver como se quedaron despiertos más que por una causa por la amistad…

Perder me hizo admirar al otro candidato y aprender de su victoria.

Perder me hizo aumentar mi introspección y darme cuenta de muchos defectos que tengo como persona. Solamente cuando se pierde pensamos en lo que hicimos mal y aprendemos a ser humildes.

Perdiendo nos damos cuenta de que es necesario esforzarnos más de lo debido y perdiendo aprendemos que el “nunca” y el “siempre” no existen.

En estas elecciones voy a votar por mis amigos. No obstante, sin importar del resultado que obtengan, deseo de todo corazón que le saquen el mayor provecho a esta experiencia.

Aprendiendo a jugar Hockey

El título de esta entrada no debería ser “Aprendiendo a jugar Hockey”, iba a escribir que debería llamarse “Aprendiendo a Patinar” pero creo que un título más certero sería… “Aprendiendo a Caerme”

En la hora y media que duró la práctica de Hockey no hice más que caerme. Lo primero que nos dijeron al comenzar la clase fue… “tienen que darse cuenta de que caerse no duele. Una vez que se den cuenta de esto, van a poder aprender a patinar libremente.”

Creo que me tomé el consejo muy enserio ya que me caí a cada instante. Siendo originario de una región con clima cálido en México, nunca patiné sobre hielo.

Sin embargo, creo que vale la pena experimentar y vivir cosas nuevas. De hecho, el día de hoy recordé que vine a la escuela a aprender y a acumular recuerdos. Aprender implica tomar riesgos y hacer cosas nuevas. Por tal motivo decidí meterme al equipo de Hockey y no me arrepiento.

El cuerpo me duele un poco y estoy extremadamente cansado. Aunque entreno con puros principiantes en un liga llamada “Tripod” (que hace referencia al hecho de que sus integrantes usan el palo de Hockey para mantener el equilibrio), debo decir que es extremadamente retador el estar en esto. Definitivamente es más fácil el tomar clases de estadística.

p.s. obviamente yo no soy el de la foto

Outward Bound

¿Pagaste por esto?

Esa fue la reacción de mi familia y amigos cuando les describí el viaje en el que estuve la semana pasada.

El “Outward Bound Trip” es un viaje de varios días que toma lugar en un velero en el Océano Atlántico a la altura de Maine.  Antes de describir el viaje, creo que es importante mencionar que yo no soy una de esas personas que están en contacto con la naturaleza ni mucho menos tengo experiencia remando, nadando o navegando.

Si este viaje fuese una receta de cocina, creo que el pensamiento de Derek Pritchard describe perfectamente lo que ocurre en el mismo.

  • Select: 12 strangers
  • Remove: social dependecies –tobacco, spouses, friends, wristwatches, alcohol
  • Place on the edge of a pan: filled with unusual and stressful circumstances
  • Give a slight push: and watch to see that all are fully immersed
  • Add: the opportunity to learn and master skills
  • Shake: a sprinkling of natural grandeur
  • Stir in: a soupcon of skilled instructors
  • Simmer: carefully for 5 days. Skim off the fat and deep freeze until needed.

Derek Pritchard

Dormir sobre remos, navegar  bajo la lluvia, saltar al agua gélida a las 5:30 de la mañana y hacer todo esto en un pequeño bote sin privacidad ni sanitario hace que entre un grupo de desconocidos se genere no amistad sino hermandad.

Durante el viaje hubo días en los cuales me sentía física y mentalmente exhausto. Aprender a navegar y a vivir en el mar es una tarea que reta al espíritu y te hace humilde ante la naturaleza.

Aprender a ubicarme en el océano usando un compás, una brújula y un mapa…
Remar hasta tener ampollas en cada mano…
Hacer guardias cada noche mientras tus compañeros duermen…

Si algo he aprendido en este viaje, eso sería que el cuerpo humano se adapta a cualquier cosa y que nuestro potencial se encuentra más allá de lo que nos imaginamos.

Sé que suena terrible todo lo que narro.  No obstante, si tuviese que vivir esta oportunidad de nuevo, no lo dudaría ni por un segundo. Esta experiencia cambia vidas y creo que ha cambiado la mía.

No se me ocurre una mejor manera de comenzar mi nueva vida en Tuck.

p.s. la entrada original de este post se encuentra en aquí.

Más sabe el diablo por viejo que por diablo

Hay que prestarle más atención a los refranes mexicanos. El día de ayer haciendo fila para entrar al estadio de béisbol de los Saraperos vi que el cielo se estaba nublando.

“Va a llover y se va a cancelar el juego” dice en voz alta un amigo que trabajó por temporadas enteras en el estadio. Una señora escucha nuestro comentario y dice… “la nube se va a ir y el juego va a continuar. Créanme… más sabe el diablo por viejo que por diablo”.

La fila continua, una gota se convierte en dos y al momento de cruzar la entrada unas cuantas gotas se convierten en aguacero. Niños y familias corren para protegerse del agua. La lluvia llega a niveles excesivos, solamente se requiere de un par de segundos para quedar empapado. Estando en la puerta decidimos que es mejor salirnos, ya que no hay duda… el juego tiene que ser cancelado.

Manejamos y vamos al cine. Las calles empiezan a inundarse. Hemos tenido la suerte de casi no mojarnos y tomar la decisión correcta en el momento preciso.

Salimos del cine, la película ha terminado y la lluvia ha disminuido. Caen solamente y de manera esporádica unas cuantas gotas y decimos con tono de burla… “Más sabe el diablo…”

No habíamos terminado la frase cuando encendemos la radio. Ocho a cero va el marcador a favor de los Pericos de Puebla. Tenemos que tragarnos nuestras palabras y la camisa que nos regalaron en la entrada se convierte en un trofeo al fracaso.

Un trofeo que me va a hacer recordar que si sabe más el diablo por viejo que por diablo.

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