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Más sabe el diablo por viejo que por diablo

Hay que prestarle más atención a los refranes mexicanos. El día de ayer haciendo fila para entrar al estadio de béisbol de los Saraperos vi que el cielo se estaba nublando.

“Va a llover y se va a cancelar el juego” dice en voz alta un amigo que trabajó por temporadas enteras en el estadio. Una señora escucha nuestro comentario y dice… “la nube se va a ir y el juego va a continuar. Créanme… más sabe el diablo por viejo que por diablo”.

La fila continua, una gota se convierte en dos y al momento de cruzar la entrada unas cuantas gotas se convierten en aguacero. Niños y familias corren para protegerse del agua. La lluvia llega a niveles excesivos, solamente se requiere de un par de segundos para quedar empapado. Estando en la puerta decidimos que es mejor salirnos, ya que no hay duda… el juego tiene que ser cancelado.

Manejamos y vamos al cine. Las calles empiezan a inundarse. Hemos tenido la suerte de casi no mojarnos y tomar la decisión correcta en el momento preciso.

Salimos del cine, la película ha terminado y la lluvia ha disminuido. Caen solamente y de manera esporádica unas cuantas gotas y decimos con tono de burla… “Más sabe el diablo…”

No habíamos terminado la frase cuando encendemos la radio. Ocho a cero va el marcador a favor de los Pericos de Puebla. Tenemos que tragarnos nuestras palabras y la camisa que nos regalaron en la entrada se convierte en un trofeo al fracaso.

Un trofeo que me va a hacer recordar que si sabe más el diablo por viejo que por diablo.

Servicio Social de Medicina

Esta semana mi hermana comenzó a hacer su servicio social que es un requisito para que pueda obtener su título de Médico Cirujano. El servicio social consiste en ir a una población remota y ser el doctor que atienda (sin costo alguno) a la población de dicha aldea.

Debido a sus buenas calificaciones, mi hermana tuvo la “suerte” de estar en un pueblo que se encuentra a tan sólo dos horas y media de distancia. Durante todo un año, mi hermana va a estar trabajando las 24 horas del día atendiendo a la población de este pueblo y curando a sus enfermos.

Yo tuve que hacer servicio social cuando estaba en la universidad. No obstante, mis 300 horas no se comparan en lo absoluto con sacrificar todo un año de mi vida. Me pregunto de qué manera hubiese cambiado mi vida de haber hecho un servicio social como el de mi hermana.

Creo (o quisiera creer) que hubiera disfrutado la experiencia. Hubiera sido quizás un año de sacrificios pero también un año de reflexión que me hubiera ayudado muchísimo a entender más a la raza humana. Un año en el que se hubiera formado más mi carácter y un año que hubiese considerado una inversión en lugar de un requisito.

Desafortunadamente (o afortunadamente para el gobierno), los economistas quizás no proveemos el mismo valor que provee un médico. Podremos decir que nuestras decisiones afectan a millones de individuos. No obstante, como dice mí hermana… “Las vidas que cambias no te dicen gracias” y no te dan una gallina (que es todo lo que tienen) para agradecerte lo que haces por ellos.

Canales de Escritura

Motivación para escribir

He tenido problemas para escribir los últimos días tanto en mi diario como en mi blog. Al mismo tiempo, el día de hoy la inspiración me llegó al instante cuando quise escribir dos cartas.

Supongo que cada canal tiene una razón de ser. Ya sea un diario, un blog o una carta, lo que importa es el aprovechar cada una de estas herramientas en el momento y por la razón correcta.

Último día en la oficina

El día de ayer una compañera del trabajo organizó una cena de despedida en mi honor y este sábado habrá otra reunión/fiesta para despedirme junto con otros tres amigos que también van a dejar la empresa.

La cena fue esplendida. Mis amigos bromeando me regalaron un gorro de esquimal (similar al de la foto)  para soportar el clima de New Hampshire y tuve también el  honor de conocer la hermosa familia de mi colega.

Dicen que el que  mucho se despide pocas ganas tiene de irse.

A pesar de que he alargado este momento no por días sino por años, el día de hoy ha llegado mi último día en McKinsey.

Escribir tarjetas de agradecimiento a mis mentores. Devolver mi computadora, mi Blackberry y mi pase de entrada. Limpiar mi escritorio y cumplir con los requisitos del departamento de recursos humanos. Escribir un correo de despedida a mis colegas. Nunca me imaginé que llegaría este día.

¡Cuatro años!

Sé que es cliché, pero todavía recuerdo aquel día en el que llegué a Boston solamente con mis maletas. Era un día de invierno y recuerdo haber pagado en aquel entonces lo que hasta ese momento fue el taxi más caro de mi vida.

Mi meta era quedarme por tan solo 2 años y hacer una maestría en Europa lo antes posible. El tiempo me cambió y al parecer la empresa logró su misión (al menos conmigo) de construir una firma que “atraiga, desarrolle, excite y retenga” a sus empleados.

De una forma u otra, el trabajo siempre fue interesante y me hizo quedarme por más tiempo del que esperaba. Dicen que el primer paso que se debe dar para comenzar un MBA es estar dispuestos a dejar de lado el confort de un trabajo estable y una carrera profesional prometedora.

Me fue difícil dar ese primer paso y admito que tengo la incertidumbre de saber si mi siguiente etapa será igual que esta que termina. Quizás sea demasiado optimista, pero creo que este será el caso.

Pesimismo

Escribir el post de hace un par de días (ver post) me hizo sentir la fragilidad de la vida. Lo fácil que una situación puede cambiar de un día a otro. Recordar aquel discurso que dice que las cosas que realmente deben preocuparnos son aquellas cosas que nunca pasan por nuestra mente, aquellas que nos sorprenden un en una tarde de un martes cualquiera.

Vivir, tener salud, familiares y amigos es un milagro que no siempre apreciamos. Damos por sentado que siempre vamos a poseer todos estos tesoros. Vemos el futuro de manera positiva sin considerar que las cosas negativas también son parte de la vida.

Todo el mundo critica a los pesimistas. Supongo que los “optimistas” no se dan cuenta de que el pesimismo nos puede ayudar a valorar lo que tenemos.

¿Qué hay en mi maleta?

Llevo dos días empacando mis pertenencias. Hacer esto me ha hecho recordar el discurso que da George Clooney en la película “Up in the Air”. Parafraseando al personaje de Clooney, entre más cosas carguemos en nuestra maleta, menos metas alcanzaremos.

Nuestra recamara, nuestra sala, nuestro comedor. Nuestras amistades, relaciones y fotografías.

Si intentamos poner todas estas cosas en una maleta, es casi imposible el movernos y ser libres. En palabras del personaje de esta película…

How much does your life weigh? Imagine for a second that you’re carrying a backpack. I want you to feel the straps on your shoulders. Now I want you to pack it with all the stuff that you have in your life. You start with the little things, the things on shelves and in drawers. Feel the weight as that adds up. Then you start adding larger stuff – clothes, appliances, lamps, your TV… The backpack should be getting pretty heavy now. And you go bigger. Your couch, bed, kitchen table. Stuff it all in there. Your car, get it in there. Your home, whether it’s a studio apartment or a two bedroom house. I want you to stuff it all into that backpack. Now try to walk. It’s kind of hard, isn’t it?

The slower we move the faster we die. Make no mistake, moving is living. Some animals were meant to carry each other to live symbiotically over a lifetime. Star crossed lovers, monogamous swans. We are not swans. We are sharks.

Aunque no estoy de acuerdo con esta filosofía parece ser que la estoy siguiendo al pie de la letra. He regalado mis libros y pienso donar ropa que ya no uso. Venderé mis muebles y me llevaré a Dartmouth tan solo lo que quepa en mis maletas y en mi automóvil.

Iniciaré esta etapa de mi vida en con tan solo aquellas cosas materiales que sean esenciales o lo suficientemente portátiles.

Contrario al personaje de “Up in the Air” yo si soy algo nostálgico y cargo mis recuerdos conmigo. Mi disco duro con fotografías y una pequeña caja con cartas y tarjetas siempre me acompañarán en mi vida.

Es interesante y quizás un poco deprimente/alentador el ver que mi vida cabe en un sedan de 4 puertas. Ni siquiera puedo argumentar que tengo dinero en el banco ya que con los préstamos que estoy pidiendo mi cuenta va a estar en números rojos por los próximos años de mi vida. Parece ser que mi mente es el único activo que realmente poseo.

Nota: esta entrada fue publicada en surrealistaracional.com, la entrada original se encuentra aquí.

Libros, libros y libros

El día de hoy regalé la mayoría de mis libros a mis compañeros de la oficina. Pensar que voy a tener que mudarme al menos 3 veces en los siguientes 3 años me hizo llegar a la conclusión de que sería mejor regalar los libros que no leeré de nuevo en un futuro inmediato.

Sé que hay compañías que compran libros usados. No obstante, me causa más satisfacción el regalar estos libros a mis amigos que el recibir 2 dólares por libro.

Tal y como me lo imaginaba, los libros desaparecieron en cuestión de minutos. De aquí en adelante solamente me acompañaran a New Hampshire los libros que más aprecio y aquellos que tengo en mi Kindle.

Sueños y Pesadillas

Es importante que escriba las ideas que me están pasando por la mente. Los sueños que ocurren por dormir con la ventana abierta y despertar a las 5 de la mañana.

Soñé que un conocido había fallecido. Me enteré de ello a través de un mensaje de facebook escrito por un tercero. Un mensaje que me tomó tiempo entender y procesar en mi cerebro.

Soñé con una carta que llegó en respuesta a preguntas que nunca tuvieron respuesta. Una carta con una buena dosis de realidad, optimismo y sufrimiento.

Pensé que lo que realmente muere es el momento. Cada 60 segundos muere un minuto. Un minuto que no se recupera y al que no le dedicamos luto de la misma manera que lo hacemos con los individuos.

Me pregunto por qué he estado teniendo los mismos sueños. Desde hace varios meses que sueño con el futuro inmediato. Ya van varias veces que me despierto a las 5 de la mañana tras soñar con un correo electrónico, una llamada o un mensaje que voy a recibir en 2 ó 3 horas.

Mensajes que pueden ser personales o del trabajo. Mensajes que pueden ser positivos o negativos, importantes o triviales. Con excepción del de este último sueño, todos los mensajes habían tenido una alta dosis de realismo. Mensajes que estando despierto hubiera pronosticado. De hecho he recibido en la vida real un pequeño porcentaje de los mensajes que he soñado.

¿Estaré viviendo demasiado en el futuro? ¿Por qué mis sueños no son sobre el “verdadero” futuro en lugar del futuro a corto plazo? ¿Por qué soñar lo que va a ocurrir en 2 horas? ¿Será necesidad de querer adelantar el paso natural de las cosas?

El sueño/pesadilla de hoy fue diferente. Espero que no se convierta en algo frecuente.

Pensando

Sé que no he escrito en varios días. Corrección…Sé que han pasado casi cinco días desde la última vez que escribí una entrada.

Ignoro si este es el periodo más largo que ha pasado sin escribir algo en este espacio. Lo que si sé es que es que esta es  la primera vez que me falta ánimo.

No estoy deprimido, ni cansado ni nada por el estilo.

Tampoco es excusa el decir que no me ha pasado nada en estos días o que no he tenido tiempo disponible. Salir a cenar con amigos, comenzar a leer un libro, disfrutar “memorial day” con colegas de la oficina. Creo que en estos días han habido suficientes experiencias para llenar al menos 1 o 2 entradas.

Habiendo dicho todo esto… ¿Por qué no escribo?

No lo sé.

Me llegan dos hipótesis a la cabeza.

  • Escribo solamente cuando deseo transmitir un sentimiento o idea (y en estos días no he vivido nada que desee transmitir)
  • No he asimilado lo que he vivido en estos días.

Adios (V1)

Falta un mes para que deje de trabajar. No obstante, hoy hubo un brindis para despedir a las ~10 personas que vamos a abandonar la oficina en las siguientes semanas.

La mayor parte de nosotros vamos a continuar nuestros estudios y una minoría consiguió trabajo en otras empresas. Durante el brindis recibí una tarjeta firmada por mis colegas. Algunos de los comentarios que me llamaron la atención dicen…

“Your calm/structured thinking and humor will be missed”

“I will miss your probability decision making and minimalist logic”

“To someone I find charmingly unique. Stay this way and do something important”

“I am very sad to see you go… Who will I get tacos with? Where will you get tacos?”

“Enjoy your two years of networking”

“Hey it is not jail… good luck in the woods” (el autor hace referencia a Yale y Dartmouth)

Es extraño. Cada vez el final de esta etapa se ve más cerca.

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