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Archivos para agosto, 2010

Outward Bound

¿Pagaste por esto?

Esa fue la reacción de mi familia y amigos cuando les describí el viaje en el que estuve la semana pasada.

El “Outward Bound Trip” es un viaje de varios días que toma lugar en un velero en el Océano Atlántico a la altura de Maine.  Antes de describir el viaje, creo que es importante mencionar que yo no soy una de esas personas que están en contacto con la naturaleza ni mucho menos tengo experiencia remando, nadando o navegando.

Si este viaje fuese una receta de cocina, creo que el pensamiento de Derek Pritchard describe perfectamente lo que ocurre en el mismo.

  • Select: 12 strangers
  • Remove: social dependecies –tobacco, spouses, friends, wristwatches, alcohol
  • Place on the edge of a pan: filled with unusual and stressful circumstances
  • Give a slight push: and watch to see that all are fully immersed
  • Add: the opportunity to learn and master skills
  • Shake: a sprinkling of natural grandeur
  • Stir in: a soupcon of skilled instructors
  • Simmer: carefully for 5 days. Skim off the fat and deep freeze until needed.

Derek Pritchard

Dormir sobre remos, navegar  bajo la lluvia, saltar al agua gélida a las 5:30 de la mañana y hacer todo esto en un pequeño bote sin privacidad ni sanitario hace que entre un grupo de desconocidos se genere no amistad sino hermandad.

Durante el viaje hubo días en los cuales me sentía física y mentalmente exhausto. Aprender a navegar y a vivir en el mar es una tarea que reta al espíritu y te hace humilde ante la naturaleza.

Aprender a ubicarme en el océano usando un compás, una brújula y un mapa…
Remar hasta tener ampollas en cada mano…
Hacer guardias cada noche mientras tus compañeros duermen…

Si algo he aprendido en este viaje, eso sería que el cuerpo humano se adapta a cualquier cosa y que nuestro potencial se encuentra más allá de lo que nos imaginamos.

Sé que suena terrible todo lo que narro.  No obstante, si tuviese que vivir esta oportunidad de nuevo, no lo dudaría ni por un segundo. Esta experiencia cambia vidas y creo que ha cambiado la mía.

No se me ocurre una mejor manera de comenzar mi nueva vida en Tuck.

p.s. la entrada original de este post se encuentra en aquí.

Si tuviera mi vida para vivirla otra vez

Finalmente he regresado a Hanover tras mi viaje de inducción a Maine. Este viaje fue una experiencia magnifica de la cual escribiré en estos días. Por mientras comparto un pensamiento que escuché el último día de mi viaje y que refleja lo que he viví en esta última semana…

If I had my life to live over, I’d dare to make more mistakes next time. I’d relax, I would limber up. I would be sillier than I have been this trip. I would take fewer things seriously. I would take more chances. I would climb more mountains and swim more rivers. I would eat more ice cream and less beans. I would perhaps have more actual troubles, but I’d have fewer imaginary ones.

You see, I’m one of those people who lived sensibly and sanely, hour after hour, day after day. Oh, I’ve had my moments, and if I had to do it over again, I’d have more of them. In fact, I’d try to have nothing else. Just moments, one after another, instead of living so many years ahead of each day. I’ve been one of those persons who never goes anywhere without a thermometer, a hot water bottle, a raincoat and a parachute. If I had to do it again, I would travel lighter than I have.

If I had my life to live over, I would start barefoot earlier in the spring and stay that way later in the fall. I would go to more dances. I would ride more merry-go-rounds. I would pick more daisies.

Nadine Stair

El Extranjero – Libro

El día de ayer leí el Extranjero de Albert Camus. Leí este libro hace varios años y creí que iba a ser necesario leerlo de nuevo ya que recordaba muy poco sobre el mismo. Leerlo de nuevo me ha ayudado al menos para recordar la trama ya que por alguna razón había confundido la trama de esta novela con la del Proceso de Kafka.

Ahora me pregunto si estaré recordando mal este último libro.

En fin… mi resumen/opinión de esta historia…

No lo sé.

Todavía estoy asimilando este libro. Camus cubre temas filosóficos y a pesar de ser una novela muy corta, creo que se requiere de algo de tiempo para procesarla. Si se me ocurre algo más ya lo escribiré en este espacio ya que de momento tengo la mente totalmente bloqueada.

Sol Naciente – Libro

Hace algunos días leí el libro “Sol Naciente” de Michael Crichton. Estos días he tenido tanto tiempo libre que me he dado el lujo de leer ya que dudo poder hacerlo una vez que comiencen las clases.

Sol Naciente es básicamente un libro de detectives que en mi opinión no es muy bueno. Creo que Crichton es mucho mejor en el género de ciencia ficción que en el de crímenes y asesinatos. Su novela es buena para pasar el rato pero no sorprende de la misma manera que lo hacen algunos de sus libros.

Aunque no estoy familiarizado con la cultura japonesa (lo poco que sé de la misma lo he aprendido a través de conversaciones con amigos y libros), creo que este libro provee una interesante perspectiva sobre la misma.

Si nos borramos de la mente la idea de que los japoneses son el enemigo (idea que es fomentada en el libro), creo que esta novela provee un análisis interesante sobre el protocolo y las diferencias culturales que existen entre los países de occidente y Japón.

Otra cosa que me llamó la atención es la “poca expectativa de vida” que tuvo la novela (no sé si este término tenga sentido). El autor escribió este libro a comienzos de los 90s. Años antes, Japón era una potencia económica que estaba innovando y teniendo un buen desempeño económico. Mi impresión es que el autor nunca se imaginó que Japón experimentaría una década perdida y mucho menos que China se convertiría en una potencia.

Mi conclusión…

En lugar de ser una obra de ciencia ficción, esta historia parece un documental sobre las preocupaciones de los norteamericanos en los noventas.

¿Los Restauranteros usan Economía del Conocimiento o Simplemente Experiencia?

Esta fue la pregunta que me llegó el otro día cuando fui a un restaurante tipo buffet con mis padres. Tras sentarnos en la mesa se nos acercó un mesero y nos preguntó…

“¿Desean una papa al horno cortesía de la casa?”

Me encantó escuchar esta pregunta. Si la papa fuese una de las entradas disponibles en la barra del buffet (que sería lo equivalente a “ser gratis”) estoy seguro que no todas las personas del restaurante la escogerían. Después del todo, ¿qué sentido tiene comer una papa en un restaurante dónde hay otras opciones?

No obstante, el hecho de que la papa sea “cortesía de la casa” hace que la mayoría de las personas no puedan resistirse a algo que sea gratis. Tras escuchar la pregunta miré a mí alrededor y me di cuenta de que todas las personas tenían una papa en su mesa.

Ante los ojos del restaurantero esto tiene perfecto sentido económico ya que su margen de utilidades es mucho mayor si las personas consumen alimentos de bajo costo (e.g. papa) en lugar de alimentos costosos (e.g. carne).

Lo que no estoy seguro es si la idea de ofrecer la ilusión de un producto “gratis” provino de la experiencia del restaurantero o de un libro de economía.

Más sabe el diablo por viejo que por diablo

Hay que prestarle más atención a los refranes mexicanos. El día de ayer haciendo fila para entrar al estadio de béisbol de los Saraperos vi que el cielo se estaba nublando.

“Va a llover y se va a cancelar el juego” dice en voz alta un amigo que trabajó por temporadas enteras en el estadio. Una señora escucha nuestro comentario y dice… “la nube se va a ir y el juego va a continuar. Créanme… más sabe el diablo por viejo que por diablo”.

La fila continua, una gota se convierte en dos y al momento de cruzar la entrada unas cuantas gotas se convierten en aguacero. Niños y familias corren para protegerse del agua. La lluvia llega a niveles excesivos, solamente se requiere de un par de segundos para quedar empapado. Estando en la puerta decidimos que es mejor salirnos, ya que no hay duda… el juego tiene que ser cancelado.

Manejamos y vamos al cine. Las calles empiezan a inundarse. Hemos tenido la suerte de casi no mojarnos y tomar la decisión correcta en el momento preciso.

Salimos del cine, la película ha terminado y la lluvia ha disminuido. Caen solamente y de manera esporádica unas cuantas gotas y decimos con tono de burla… “Más sabe el diablo…”

No habíamos terminado la frase cuando encendemos la radio. Ocho a cero va el marcador a favor de los Pericos de Puebla. Tenemos que tragarnos nuestras palabras y la camisa que nos regalaron en la entrada se convierte en un trofeo al fracaso.

Un trofeo que me va a hacer recordar que si sabe más el diablo por viejo que por diablo.

El zorro y el puercoespín

¿Qué es mejor? Ser como el zorro que sabe hacer muchas cosas o como el puercoespín que solamente sabe hacer muy bien una.

A pesar de haber leído una buena cantidad de fábulas en mi infancia, no fue sino hasta hace unos meses, en la plática de Larry Prusak (ver post), cuando escuché por primera vez la comparación entre el zorro y el puercoespín.

Si una manada de lobos ataca a un zorro, este salta de un lado a otro en espacios abiertos y sobrevive gracias a su astucia. Si un puercoespín es atacado, este simplemente se hace bolita y se defiende con sus púas. Aunque ambos animales sobreviven, el zorro regresa cansado a su inicio mientras el puercoespín puede continuar su camino como si nada hubiese pasado.

El día de hoy la oficina de desarrollo profesional de Tuck nos recomendó leer el concepto del puercoespín de Jim Collins;  una idea que a final de cuentas nos dice lo mismo que esta fábula pero aplicada al mundo de los negocios.

Jim Collins afirma que las empresas e individuos que realmente tienen éxito son aquellos que actúan como los puercoespines. Mientras los zorros saltan de una idea a otra buscando el gran cambio, el puercoespín es constante y efectivo en lo que hace.

Darwin y la teoría de la evolución, Marx y la lucha de clases, Bill Gates y las computadoras. Todos ellos eran puercoespines que independientemente de si tenían razón o no, se enfrascaron en una idea y trajeron con ello un cambio a este mundo. Aunque los zorros tengan la razón, los puercoespines son los exitosos.

El problema de los zorros es que son más cautelosos, más susceptibles a tener dudas sobre sus ideas y más inclinados a ver la complejidad de la vida. En la política un zorro no sería ni de derecha ni de izquierda ya que su mente le diría que es imposible que un sistema explique la complejidad de la vida.

Al mismo tiempo, el puercoespín tiene convicciones fuertes y una visión muy angosta del mundo. El puercoespín avanza lentamente pero de manera constante a su meta.

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El perfume, Historia de un asesino – Libro

Hace un par de días terminé de leer “El perfume”, una novela escrita hace varias décadas, cuya trama gira alrededor de un asesino en serie que busca crear la fragancia perfecta.

El libro es interesante y tengo entendido que hay una película basada en el mismo. Aunque no he visto la película, dudo que la misma tenga la calidad de la novela ya que el narrador se centra mucho en explicar lo que ocurre en la mente del protagonista.

Asimismo, el libro narra a detalle los olores y sensaciones que causa cada aroma. Me imagino que ha de ser una tarea casi imposible el transmitir estas ideas en una película.

Ya me habían recomendado este libro en el pasado pero no había tenido tiempo para leerlo. Me llama la atención el ver la forma en la que nos atraen los seres humanos que cuentan con un talento sin importar la naturaleza del mismo. Un asesino en serie se puede convertir en un protagonista si logra demostrar que es único y diferente al resto.

Redes sociales… ¿Cuántos amigos son suficientes?

Mi cuenta de Facebook dice que tengo 374 amistades. Hace 7 años hubiese pensado que este número era absurdo. Mientras la cultura popular afirma que los amigos se cuentan con los dedos de la mano, en facebook se requiere una hoja de cálculo.

Facebook cambió el significado de la palabra “amigo”. Cada que veo la cuenta de mis amistades me sorprendo ya que es común ver que ellos tienen más de 900 amigos. Antes de Facebook  hubiera dudado si me decían que tenía 100 conocidos. El día de hoy me dicen que tengo 100 amigos en común con otro individuo.

Dudo que el cerebro humano esté preparado para mantener relaciones con tantas personas. Sin importar el número de amistades que una persona tenga en Facebook, he leído que la mayoría de nuestras interacciones siempre son monopolizadas por una pequeña fracción de esta lista. Una persona podrá tener 1000 amigos. No obstante, solamente 10 o 20 son los que controlan la mayoría del contenido y la vida digital de este individuo.

Es fácil afirmar que Facebook es útil para mantener contacto con conocidos que no frecuentamos y que de otra manera se hubieran olvidado. Actualmente me pregunto si usar Facebook de esta manera es acaso desaprovechar el potencial de esta herramienta.

¿Por qué no usar Facebook para restablecer amistades en lugar de seguirlas? ¿Por qué no usar Facebook para generar nuevos amigos que vamos a encontrar en un futuro en la vida diaria?

Desgraciadamente es difícil usar Facebook de otra forma debido a que es fácil olvidar que cada palabra es leída no solamente por nuestro círculo más selecto sino por compañeros del trabajo, amistades de la infancia, familiares e incluso amigos del extranjero.

Si bien es cierto que conozco en persona a mis 374 amigos y también que creo llevarme bien con cada uno de ellos, estoy consciente de que muchas de mis amistades las he conocido en distintas etapas de mi vida y en distintos contextos que quizás no son compatibles entre ellos. Para dar un ejemplo, siempre me sentía mal por escribir en inglés en Facebook, hasta que hace algunas semanas una amiga de Estados Unidos me reclamó por escribir tan seguido en español. Usar las redes sociales para mantener amistades en masa es muy difícil dada la complejidad de las relaciones humanas.

Es muy difícil, por no decir imposible, manejar nuestra vida digital de la misma manera que nuestra vida personal.

Tengo entendido que el Media Lab de MIT se encuentra desarrollando proyectos enfocados al manejo de información en redes sociales. Por más fe que tenga en las mentes de MIT, creo que va a ser difícil  encontrar una solución que se adapte a la situación de cada persona. Creo que es más fácil el ser totalmente abierto o totalmente cerrado que el encontrar una solución intermedia.

Mejor aún, ¿Por qué no cerrar facebook, dejar de escribir en mi blog y hablar de este tema con mi vecino?

Arbitraje en libros de texto

Es asombroso el ver lo que cuestan los libros de texto en Estados Unidos. Recuerdo que cuando era estudiante un libro “caro” costaba alrededor de 25 dólares y eran muy pocos los libros que llegaban a alcanzar este nivel de precios.

El día de hoy decidí ver los precios de los libros que voy a utilizar en mi primer semestre en Tuck y he quedado asombrado por lo absurdo de los mismos.

Libros que llegué a leer en la universidad como lo son “Corporate Finance de Ross, Westerfield y Jaffe” o “Microeconomics de Pindyck y Rubinfeld” cuestan en promedio 150 dólares. Esto es casi seis veces más de lo que recuerdo haber pagado por ellos en su momento.

Mi mente intentó racionalizar este diferencial de precios y dos ideas llegaron a mi cabeza.

  1. La inflación explica en cierta medida el incremento de precios
  2. Las editoriales cobran mucho más en Estados Unidos que en México

Me metí a la página de Internet de la librería dónde compraba mis libros en la universidad y me doy cuenta de que los libros por los cuales pagué alrededor de 25 dólares hace seis años, ahora cuestan 38. Esto tiene algo de sentido ya que un incremento del 7% anual explicaría este aumento. Aunque estoy consciente de que la inflación en México ha sido menor en los últimos años, no me sorprendería el saber que las editoriales han aumentado sus precios por encima de la misma.

Independientemente de la tasa a la cual se han incrementado los precios, lo que nadie puede refutar es que un producto que en Estados Unidos cuesta 150 dólares, cuesta 38 en México.

¿A qué se debe este diferencial?

Mi libro está escrito en inglés, así que asumiré que fue impreso en el mismo lugar que se imprimen los libros que se venden en Estados Unidos y por ende los costos de producción son los mismos. El sentido común me dice que el diferencial no es explicado por los costos de producción sino por el lado del consumidor. Lo que McGraw-Hill y otras editoriales están haciendo es simplemente segmentar su demanda.

Asumo que todas estas compañías saben que si quisieran cobrar 150 dólares por un libro en México, los alumnos no lo comprarían. No obstante… ¿Por qué debe hacerlo un estudiante en Estados Unidos? ¿Cómo se les ocurrió a estas empresas que un estudiante de Estados Unidos merece pagar 4 veces más por tener acceso a sus libros?

No lo sé.

Lo que si puedo decir es que esto me hace enojar de la misma manera que me hacen enojar los costos de telefonía en México.

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