Preparándome para una entrevista
En dos semanas tengo una entrevista. Aunque a simple vista no debería ser difícil hablar de mi vida, las cosas son por lo general más complicadas entre más sencillas parezcan.
Debo preparar respuestas para las 60 preguntas que probablemente van a preguntarme. Las respuestas no deben estar memorizadas sino en viñetas para poder responder de una forma convincente y sin dar la impresión de que estoy memorizando respuestas.
Leo blogs y la pagina de internet de la escuela y me doy cuenta que ya sé lo que van a preguntarme. Desgraciadamente el hecho de saber lo que van a preguntarme hace que las cosas se vuelvan complejas ya que estoy compitiendo contra personas que también saben lo que van a preguntarles.
Debo aprenderme la filosofía de la universidad a la cual estoy aplicando. Saberme las clases que me interesan y los nombres de clubs y maestros importantes. Tengo tan solo 30 minutos para contar historias que sorprendan pero al mismo tiempo debo tener cautela de no dirigir la entrevista y perder puntos por querer imponer mi agenda.
Tengo que leer mi aplicación y anticiparme a las preguntas que puedan hacerme. Debo ponerme en los ojos de un tercero e imaginarme que es lo que van a querer preguntarme. Debo practicar con un amigo, escuchar retroalimentación de alumnos actuales y conforme mas lo pienso, mas me doy cuenta que apenas estoy comenzando algo que ciertamente va a ser un poco complicado.
¿Me preguntarán mi opinión sobre un tema que esté apareciendo en las noticias? ¿Me preguntarán mi libro favorito? ¿Si tuviera enfrente a todos los CEOs del mundo, que les diría? Recuerdo preguntas que les han hecho a mis amigos e intento pensar que respondería.
Pienso toda la complejidad que hay detrás de la entrevista y recuerdo lo que el entrevistador ha de estar pensando…
¡Tengo que hacer un buen trabajo en esta entrevista!
¿Alguna vez han leído con calma el poema de “Me gustas cuando callas”? Todos conocemos este poema de Neruda. No obstante, ¿Se han puesto a pensar lo que significa?
Hace como tres años leí el libro de Freakonomics y me pareció bueno dado que mostraba una idea que era innovadora en su tiempo. No sé si este libro fue el primero que se enfocó en demostrar las distintas formas en las que la ciencia económica se podía usar para explicar la vida diaria. Sin embargo, lo que si estoy seguro es que este libro fue el primero que tuvo tanto éxito.
Ya van dos libros que compro por el simple hecho de que uno de sus capítulos se titula “Memento mori”. Compré el libro de “When you are engulfed in flames” de David Sedaris y el de “Emergency” de Neil Strauss. Ambos libros son relativamente malos. Son buenos si no se ha leído antes el libro de “Me Talk Pretty One Day” y el de “The Game” que son de los mismos autores. No obstante, si ya se leyeron ambos libros, la verdad es que estas secuelas (por definirlos de alguna manera) no ofrecen algo que sea nuevo.

